201704.18
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La importancia del seguro a la hora de alquilar

Vivir de alquiler se ha convertido en algo mucho más habitual en los últimos tiempos. La situación económica, sumada a un mayor dinamismo en cuanto al cambio de laboral, ha potenciado el crecimiento de este mercado por facilitar el traslado y constituir un compromiso a corto medio plazo en lugar de la habitual hipoteca a largo plazo. Siendo el alquiler para el propietario un rentable negocio en ocasiones.

Por esto, como pasaría en cualquier negocio se deben de salvaguardar los intereses del mismo. Como respuesta a esta necesidad, las compañías de seguro han desarrollado una póliza adaptada a las necesidades de este sector de la población: el seguro de impago de alquileres.

Se trata de un producto específico destinado a los arrendadores; por medio del mismo, en caso de incumplimiento del contrato por parte del inquilino, el propietario del inmueble percibiría una compensación económica del importe previamente acordado en póliza. Es decir, pese a tratarse de un gasto fijo se trata de una pequeña cantidad que permite, en caso de incidencia, recuperar la renta acordada con la compañía conforme a los plazos acordados en la negociación de la póliza.

Es fundamental recordar, que esta póliza no cubre otro tipo de siniestros; siendo esta una segunda vivienda para el propietario, la responsabilidad de los daños que produzca al continente siguen corriendo a cuenta del seguro del hogar. En ocasiones el seguro de impago de alquiler puede tratarse de una cobertura asociada a dicho producto, figurando también como póliza independiente; es necesario valorar las coberturas e importes con el fin de escoger el producto que mejor se adapte a las necesidades específicas de cada cliente.

Desde la correduría de seguros Segurworld consideramos que, dado que la situación de cada uno de nuestros asegurados es diferente, es fundamental valorar sus necesidades y facilitar la combinación o producto que mejor pueda amoldarse a sus necesidades, acompañando y asesorando en cada gestión que el arrendador, o su inquilino, pudieran solicitar.